Humm… Tree! MARTA LINAZA, ANA BALBOA Y JAVIER MAÑERO.

humm-tree!-cartel-mailing

SOBRE UNA GRAN ALFOMBRA DE HOJARASCA.

Amamos a los árboles de un modo instintivo. Admiramos su firmeza,
hermosura, quietud y capacidad de regeneración. Algo primigenio
nos impulsa a acariciar su corteza esperando, quizá,
sentir el latir de la tierra. Su representación es un motivo
común a todas las culturas. Conecta el inframundo con la tierra
y el cielo, participa de todos los elementos y puede interpretarse
como una alegoría de la renovación eterna, ya que permite
transitar por el pasado, el presente y el futuro. Cada árbol
deja grabada en su interior la información de toda su historia.
Una de las más visibles diferencias entre los seres vivos es que
unos tienen cabeza y otros no. Los que poseemos esa extremidad,
la necesitamos para buscar un lugar ideal en el que poder plantar
nuestras raíces y... perderla. En ese sentido, las plantas
nos llevan ventaja: hace tiempo que encontraron su lugar en el
mundo. Acaso sea este tipo de particularidades las que nos permiten
reconocer su valor místico y ver en él a un ser vivo superior.
Materia prima versátil y universal, el árbol proporciona
elementos necesarios para mantener el suelo fértil y húmedo y
el aire limpio. También entregan la madera con la que construir
hogares, muebles y medios de transportes; crían frutos y semillas
que permiten alimentarnos; son el combustible para el fuego
que calienta el ambiente (y la comida), dan sombra, papel,
carbón, medicinas... En definitiva, seres vivos plenos de cualidades
útiles y espirituales. En muchas culturas las decisiones
importantes se toman bajo un árbol emblemático del lugar, sagrado
y reconocido por la comunidad. Acostumbra a estar en espacios
al aire libre que ayudan a dialogar y tomar decisiones. En la película
Avatar, dirigida por James Cameron en 2009 el llamado
Árbol Madre, centro espiritual de los habitantes de Pandora, conecta
a cada individuo con la información del mundo, rompiendo
la barrera temporal. Ésta es la reflexión nuclear de la exposición
El diálogo entre la escultura y el árbol. Los artistas que
participan en la misma (Ana Balboa, Marta Linaza y Javier
Mañero) afrontan el universo arbóreo desde diferentes –pero complementarios–
puntos de vista. La temática no ha sido elegida al
azar: está enraizada en la madurez profesional de estos artistas
que llevan años investigando sobre la materia. Resulta fascinante
transitar por esa metafórica jungla plagada de arbustos en
la que, gracias al entorno, cambian su significado según cómo se
interprete el referente, el resto de piezas y cuál sea la experiencia
personal del aventurero que se atreva a cruzar el aparentemente
inhóspito paraje. Eso es, en realidad, lo más interesante
de cualquier exposición.
María Jesús Abad Tejerina
Carlos Valverde Martínez

 

humm-tree!-banner

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: